La LLP ha recibido de parte de Grizzly Adams, un observador nato, el siguiente spot de una emisora llamada Intereconomía, un ejemplo más de lo terrible que puede llegar a ser todo. Y es que no entiendo que a los heteros (a algunos) les cueste tanto aceptar una celebración como el día del Orgullo. Dicen que a ver si ellos están todo el día diciendo que son heteros y reivindicándose...
Yo les digo (en plan parábola) que sí, que en todos y cada uno de sus gestos diarios, cuando se depiertan, desayunan, cgen el metro o el bus, dejan a los niños en el cole, fuman y dejan de fumar, vuelven a desayunar, hablan, trabajan y comentan las cosas de la vida y de los diarios, cuando almuerzan, cenan, duermen, celebran sus cumpleaños y ven la tele, siempre están haciendo apología de la heterosexualidad como única situación normal y correcta en nuestras vidas.
Por eso seguimos necesitando un día, al menos uno, dedicado al Orgullo lesbiano y gay. A ver si no aguantan también las manifestaciones del foro de la familia, los destrozos de las hordas futboleras y otras exhibiciones públicas considerándolas normales. Y hasta simpáticas. Qué gracia. Je, je.
No sé qué pasa. En España hay influyentes lesbianas (alcaldesas, periodistas...) que se niegan a salir en las listas que suelen publicarse por estas fechas, coincidiendo con el Orgullo.
Sarah Waters Fiona Shaw Carol Ann Duffy
Sin embargo, como bien observa Virginia Woolf, en su país no hay tantos problemas. Para muestra... un botón. El diario The Independent ha publicado la mencionada lista, bien plagada de lesbianas ilustres: en el puesto número 5 está Beth Ditto y después dos parejas, Jeanette Winterson y la directora Deborah Warner y la locutora deportiva de la BBC, Alice Arnold y la presentadora Clare Balding. También hay que mencionar a la poeta laureada Carol Ann Duffy, la escritora Sarah Waters, una de las vicepresidentas de los conservadores, Margot James; la actriz Fiona Shaw...
Otra lista que está en las Antípodas de las españolas es la de la revista estadounidense Out Magazine: entre las lesbianas más influyentes están Ellen DeGeneres, Jodie Foster y Rosie O'Donnell, por poner a las más mediáticas.
Ellen DeGeneres
La pregunta es: ¿en España, donde hasta nos podemos casar, por qué casi no hay lesbianas influyentes? Aunque la pregunta correcta sería: ¿por qué las lesbianas influyentes de nuestro país no salen en las listas?
La LLP se paseó por el Pride de Barcelona y ha colgado estas fotos. Aparte quiere avisaros de que en Polonia siguen haciendo de las suyas y los señores del gobierno polaco dicen que en la TV, en las horas de máxima audiencia, sólo habrán hombres porque, según sus teorías, la mujer tiene menos credibilidad. En fin, qué se le va a hacer.
Por otro lado, la localidad de Blanes (Girona) ha acordado declarar la ciudad "amiga de homosexuales, lesbianas y transexuales". Y ello ha provocado cierto revuelo. Llaman la atención las declaraciones del concejal de turismo, Fernando Gómez (PDB), que destacó que la moción iba en contra de las líneas maestras de su departamento, que apuesta por el turismo familiar, deportivo y cultural. La LLP pregunta: ¿acaso ser homosexual, lesbiana o transexual implica no tener familia, no practicar deporte o no estar interesada ni un gramo en la cultura? "Yo escribo libros", se lamenta Virginia Woolf. "Yo practico deporte y además puedo volar sin motor", dice Wonder Woman. "Yo leo todo lo que cae en mis manos y luego lo guardo en mi súper bolso que es, a la vez, una biblioteca", recuerda Twinky Winky.
Soy Thais. Aunque a veces afloran en este espacio virtual Mara, muy inquieta, y un montón de lesbianas de la Liga de las Lesbianas Planetarias.
No obstante, Thais es la única real y que ha escrito la novela "Efecto retrovisor" (Ellas editorial, que, por cierto y lamentablemente ha desaparecido), que ha colaborado en el libro "Amazonia: retos de visibilidad lesbiana" (Ed. Laertes) y en la antología de relatos "Un deseo propio" (Bruguera).
Además ahora acaba de editar su segunda novela, "Una aparición inesperada" (Egalés).
No sé si es complicado, pero seguro que no lo es tanto como la santísima trinidad.